El escritor británico presenta en la Feria del Libro de Málaga su nueva novela ‘Nuestras veladas’, en la que reflexiona sobre el racismo, la homosexualidad y el Brexit
El escritor británico Alan Hollinghurst visitó ayer la 55ª Feria del Libro de Málaga(FLM) para hablar de su nueva novela, ‘Nuestras veladas’, en la que ha sido su primera y única presentación en España. Durante un encuentro con los lectores, el autor explicó que su último libro es un gran fresco que recorre la historia de Gran Bretaña desde los años 60 hasta la pandemia, en la que retrata la evolución del racismo, el clasismo y la homosexualidad. «Hemos vivido una conquista de libertades, pero también un retroceso en los últimos años», advirtió el escritor inglés ganador del Premio Booker en referencia al crecimiento actual de la ultraderecha y fenómenos como el Brexit en su país, que ha provocado que, pese a los avances, hoy día estos derechos vuelvan a ser cuestionados.
Precisamente, la salida de Gran Bretaña de la UE fue calificada por Hollinghurst como un «desastre», aunque el escritor de ‘Nuestras veladas’ aclaró que la obra no es una «novela del Brexit», sino que utiliza el contraste entre el protagonista, un británico de origen birmano, y el anglosajón para mostrar las dos caras de la sociedad inglesa: la progresista y la ultraconservadora. La novela retrata así la vida de Dave, un joven de padre extranjero que vive su despertar sexual y su identidad racial en una sociedad cerrada.

‘Nuestras veladas’, que se publicó en inglés siete años después de su anterior libro —ahora traducido al español—, se ambienta en el mundo del teatro, profesión del protagonista que, en su juventud, usa precisamente la capacidad para interpretar a profesores y personajes, lo que minimiza la diferencia por sus orígenes. Aunque el joven tiene talento para triunfar, descubre que al entrar en el mundo real su raza lo relega a papeles secundarios. «El problema del racismo en Reino Unido viene de siempre, venimos de un imperio. Me interesaba recoger la parte mestiza», señaló el autor que, frente a otros orígenes presentes en su país, escogió el «punto de vista del hijo de un birmano porque estaba poco recogido en la literatura».
Sobre la homosexualidad, otro pilar del libro, el autor de ‘La línea de la belleza’ recordó que la descriminalización en 1967 en su país del colectivo LGTBI ocurrió cuando él tenía 13 años. «Durante el siglo XX hubo una normalización, pero ahora hay un retroceso y politización de ese terreno conquistado. Esos derechos no están asegurados y hay una vulnerabilidad porque se cuestionan», advirtió. Pese a la dureza de los temas, el autor subrayó que no quería caer en el victimismo, sino en la «celebración de la identidad». Finalmente, confesó que, aunque tiene dificultad para juzgar su propia obra en conjunto, sentía «debilidad» por esta última novela.
FOTOS: Álvaro Cabrera y Carlos Díaz

